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MAYORDOMIA - ADMINISTRACCIÓN

 

“Se requiere de los administradores que cada un se hallado fiel”.1 Co.4:2

 

“Porque todos tenemos que presentarnos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o lo malo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo”. 2 Co. 5 :10

 

Un mayordomo es alguien que administra lo que pertenece a otra persona. Como Dios creó el universo, todo le pertenece legítimamente. Nosotros como objetos de su creación somos, en le mejor de los casos, administradores pero no dueños.

 

En realidad se aplica en todos los terrenos, desde nuestras capacidades hasta nuestros hijos. Todo fue confiado por Dios. La Biblia dice: “del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan “(Salmo 24:1) y “Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto Santiago 1:17). Esto no nos deja muchas posibilidades de reclamar algo como nuestro ¿VERDAD?

¿Por qué es tan importante la Mayordomía? Porque cada persona que no acepta la realidad de que somos administradores, no llegará a poder cumplir la voluntad de Dios para su vida, hasta el punto de estancarse. No podemos honrar a Dios y llegar al final de una meta mientra pensemos que somos dueños.
Para tener una mayor claridad estableceremos columnas que nos brindaran fortaleza, equilibrio y permanencia.

 

 

Diezmar es solo un aspecto de la mayordomía, pero no creo que yo pueda ser un buen mayordomo a menos que dé mi diezmo. Diezmar (es decir, darle a Dios el diez por ciento del ingreso) es una parte integral de la mayordomía porque cumple tres objetivos principales:

1 – Establece quién es Señor de nuestra vida (No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas Mateo 6:24

2 – Requiere que andemos por fe (Sin Fe es imposibles agradar a Dios Hebreos 11:6) Pero no es posible agradar a Dios sin fe, porque para acercarse a Dios, uno tiene que creer que existe y que recompensa a los que lo buscan.

3 - Permite que Dios nos bendiga (Así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo Prov. 3:10)

 

Época de la gracia

 

En los días de Jesús: ¿Pagó Él los diezmos? ¡¡¡SI!!! De otra manera hubiese sido acusado por los religiosos de su época, quienes lo perseguían para enterarse en qué infringía la ley. En esta época los fariseos eran fanáticos en dar el diezmo, no solo de lo que ganaban, sino también de los arbustos o yuyos (casi sin valor) como la menta, el eneldo y el comino, Mt. 23:23. Jesús dio a entender que había que pagarlos, y dijo: a César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, Lc. 20:25.

 

En los días de Jesús no se habló mucho del diezmo porque lo daban con jactancia y lo decían públicamente como aquel que oraba en la congregación: Ayuno 2 veces por semana... Doy diezmo de todo lo que gano, Lc. 18:12.

 

Cristo vino a cumplir con la ley y los profetas, pero también a superarlos, por medio del amor y la misericordia.

 

En los días de la iglesia primitiva, si que eran mayordomos honrados, no sólo el diezmo (10%) hasta el 100% daban a Dios. Vendían sus propiedades y la ponían a los pies de los apóstoles. Bernabé dio el 100% a la obra del Señor. Daban más allá de sus fuerzas y no había necesitados en medio de ellos. Los que robaban, morían como Ananías y Safira (hoy nos quedarían pocos miembros en las congregaciones si Dios actuara de igual modo). Otros les pedían al Apóstol Pablo les concediera el privilegio de ofrendar ¿Escuchó algo así? 2 Co. 8:4 Por propia iniciativa nos rogaron mucho que les permitiéramos tomar parte en esta ayuda para el pueblo de Dios.

 

En nuestros días hay mucha discusión. ¡Cuántos pastores hacen lo inverosímil para juntar una ofrenda! Hay que tocar los sentimientos, otros recurren a la venta de empanadas, bizcochos o tortas, viajes, excursiones, rifas. Parece que si no se vende alguna pizza, los hermanos no largan un $$. Hay congregaciones en las que se percibe más el olor a frituras, que al aroma de la presencia del Espíritu Santo.

 

No nos parecemos en nada a la iglesia primitiva, Dios sigue diciendo: Probadme y veréis, Mal.3:10.

 

• El diezmo es lo aconsejable por ser bíblico.

 

• Es razonable: Cumplimos con lo que Dios manda.

 

• Es equitativo: Pone a los creyentes a la misma altura. El que gana poco o mucho, todos dan en la misma manera.

 

• Es deseable: Estabiliza el programa de la iglesia.

 

• Es lo que Dios dice: Traed los diezmos (no es una ofrenda). Los diezmos deben ser llevados al alfolí, la iglesia, no donde queramos, pues son de Dios y así a El agrada.

 

Este cuadro marca la diferencia entre un diezmo y una ofrenda.

 

• Diezmos y ofrendas:

 

Ofrenda es la que sale de nuestras 9 partes, diezmo es la décima de Dios. Si das ofrenda como diezmo no has aprendido mayordomía; si quieres dar ofrenda no la saques del diezmo, sino de la parte que Dios te dejó a ti.

 

• Diezmo Es la prueba de Mayordomía

 

• Ofrenda Es la prueba de amor

 

• Diezmo No es lo que uno siente dar

 

• Ofrenda Es lo que uno siente dar

 

• Los diezmos deben ser colocados en el alfolí.

 

• Las ofrendas pueden tener varios usos.

 

Testimonio (contar experiencias vistas)

 

Me costo comenzar a diezmar, me llevo confrontar con mi padre a tal punto de hablar con necedad, saben lo que mi padre me hizo leer sin discutir Malaquías 3:10 “Pruébenme en esto , y vean si no abra la compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde” Y esa palabra se me grabó de tal manera que comencé a pensarlo seriamente y a dar varias vueltas antes de obedecer hasta que Dios me hizo comprender que El amaba tanto, que no tenía medidas para darme y tenía que empezar a obedecer para que esa promesa de bendición alcanzará a mis hijos, mis nietos y todas la generaciones. Y hoy mis ojos lo ven. Aunque no vea las generaciones venideras se que mi Dios cumplirá su promesa de bendición.

 

CONCLUSIÓN: No debemos considerar el dar como un deber, sino como un ¡privilegio! Del que gozan aquellos mayordomos honrados que dan. No somos buenos mayordomos porque lo pensamos o lo decimos, lo seremos cuando lo cumplamos, dando al Dueño lo que le pertenece.

 

 

Cuando asumimos el compromiso de dar a una entidad de bien público o colaborar con personas que estén viviendo situaciones difíciles, es un deber a cumplir:

 

• Porque Dios establece dar: Cada uno de como propuso en su corazón, Dios ama al dador alegre, 2 Co. 9:7.

 

• Porque el hombre necesita dar: Dando... escapa de la codicia y avaricia, Lc. 6:38 “Den, y se les dará: se les echará en el regazo una medida llena, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la medida que midan a otros, se les medirá ustedes”; “Si alguien que posee bienes materiales ve que su hermano está pasando necesidad y no tiene compasión de él, ¿Cómo se puede decir que el amor de Dios habita en el? Querido hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad” (1 Juan 3: 17-18) Y no dice que primero tenemos que estar en buena posición económica.

 

• Porque Dios quiere bendecir al dador y a su dádiva: Siempre les he enseñado que así deben y ayudar a los que están en necesidad, recordando aquellas palabras del Señor Jesús porque más bienaventurado es dar que recibir, Hch. 20:35; Ecl. 11:1 Echa tu pan al agua después de algún tiempo lo encontrarás. Sin forzar a nadie, sin obligación.

 

 

¿Dónde comienza la administración?

En nuestro propio ser:

 

• No sois vuestros, habéis sido comprados por precio, 1 Co. 6:19-20 LEER

• El Cuerpo: Hoy es el templo del Espíritu Santo. Debemos cuidarlo, mantenerlo saludable y limpio, darle comida sana y descanso, tratarlo bien y vestirlo con sencillez.

• La Mente: Llenarla con pensamientos sanos, buenos libros para no estar alterados y llenos de temor; ocupa tu mente en lo que grada al Señor.

• El Espíritu: Es la parte más importante de nuestro ser y la que menos atendemos. Debemos sacar músculos a nuestro ser interior. Pues aunque por fuera nos vamos deterioramos, por dentro nos renovamos día a día, 2 Co. 4:16.

• Dios nos ha dado riquezas para desarrollarnos:

• El Espíritu Santo: Nos da fuerzas, dones y ministerios, Hch. 1:8

• La Biblia: Un gran tesoro inspirado por Dios, Jn. 5:39

• La Iglesia: Donde no debemos dejar de congregarnos, He.10:25

• La Oración: Arma poderosa en nuestras manos, 1 Tes.5:17


• Toda riqueza que tengamos, desde un vaso de agua, hasta una propiedad son de Dios y nosotros debemos administrarlos con sabiduría, poniéndolas a disposición del Señor.

• ¿Qué es el dinero? Es la expresión de los bienes. Todo capital o bien se traduce en dinero. El dinero expresa el capital poseído. El dinero expresa el valor del bien.

 

• ¿Qué representa el dinero? Trabajamos una cantidad de horas por día, gastando tiempo y vida ¿Para qué? Para recibir un sueldo o jornal. Es parte de nuestra vida; invertimos tiempo, para recibir dinero. El dinero representa vida. Cuando damos dinero, damos parte de nuestro tiempo y vida.

 

• ¿Condena la Biblia ganar dinero? ¡NO! Pero si enseña que debemos ganarlo con honradez, Tito 1:7 No debemos desperdiciar las oportunidades que Dios nos da, Pr. 10:22, La bendición del Señor es riqueza que no trae dolores consigo.

 

• ¿El dinero es la raíz de todos los males? ¡NO! El amor al dinero si lo es, 1 Tim. 6:7 ¡Cuidado! Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo y son traspasados de muchos dolores.

No te esfuerces por hacerte rico; deja de preocuparte por eso. Pr. 23:4.

 

• El dinero está bien puesto en la billetera, pero mal puesto en el corazón.

 

• El crecimiento material debe ir acompañado con el espiritual, Job.1:1-3 Job era el hombre mas rico de todo el oriente. Nunca debemos recurrir a tácticas mundanas para hacer más dinero. Dios quiere bendecirte y lo prueba con Isaac, Gn. 26:3.12-14 (Sembró y cosechó... Ciento por uno)

 

• Dios tiene mejores caminos Pr. 22:4 “La Humildad y la reverencia al Señor tren como premio riquezas, honores y vida”; Mt. 6:33-34. Dios quiere honestidad en nuestras ganancias. El asunto no es ganarlo... Sino como lo ganamos.

 

• ¿Agradará al Señor la ofrenda que traigas, producto de robo, estafa, juegos ilícitos, o venta de drogas?

 

• ¡Dar dinero bien ganado es dar parte de nuestra vida!

 

• ¿Cómo administrar lo que Dios nos da?: Un buen mayordomo pide a Dios sabiduría para gastar, el malo, gasta todo desordenadamente.

 

• Jesús enseñó economía: Junten lo que sobró para que no se pierda nada, Jn. 6:12.

 

• Debemos ayudar a otros con la abundancia que Dios nos da, Is. 58:7-10 “en que compartas tu pan con el hambriento y recibas en tu casa al pobre sin techo; en que vistas al que no tiene ropa y no dejes de socorrer a tus semejantes. Entonces brillará tu luz como el amanecer y tus heridas sanarán muy pronto. Tu rectitud irá delante de ti y mi gloria te seguirá. Entonces, si me llamas, yo te responderé; si gritas pidiendo ayuda, yo te diré: “aquí estoy” Si haces desaparecer todo opresión si no insultas a otros ni les levantas calumnias, si te das a ti mismo en servicio del hambriento, si ayudas al afligido en su necesidad, tu luz brillará en la oscuridad. Tus sombras se convertirán en la luz de mediodía” ;

 

Stg. 2:15-17 Supongamos que a un hermano o a una hermana les falta ropa y la comida necesaria para el día; si uno de ustedes les dice “que les vaya bien; abríguense y coman todo lo que quieran”, pero no les da lo que su cuerpo necesita, ¿de que les sirve?.

 

• Hay pobres que serán siempre pobres, gastan todo y luego piden prestado.

 

Testimonio: mi madre mujer bondadosa siempre pensando en dar a los demás